La batalla de las Navas de Tolosa, librada el 16 de julio de 1212, enfrentó a la gran coalición cristiana liderada por Alfonso VIII de Castilla, junto a Sancho VII de Navarra y Pedro II de Aragón, contra el ejército almohade de Muhammad al-Nasir. Fue un punto de inflexión en la historia peninsular.
El diseño evoca la carga de los tres reyes y el avance hacia el campamento almohade, donde la tradición sitúa las célebres cadenas que protegían la tienda del califa. Aunque algunos detalles pertenecen al terreno de la crónica y la leyenda, el símbolo quedó unido para siempre a la memoria de aquella victoria.
Con una cruz alzada y cadenas quebradas, esta pieza resume el espíritu de 1212: decisión, alianza y legado. Una camiseta sobria y poderosa para vestir un capítulo que cambió el equilibrio de la Reconquista.